Libro

Por qué soy el mejor jugador de Mus

Ensayo competitivo de Nacho Suanzes sobre lectura de mesa, órdagos y la extraña costumbre de los rivales de seguir intentándolo.

Portada Por qué soy el mejor jugador de Mus

Colección Evidencias · Volumen I

Sinopsis

No es una autobiografía: es el parte meteorológico que todo rival debería consultar antes de sentarse frente a Nacho. Viento en contra, presión alta y visibilidad nula para cualquiera que llegue con cartas y esperanzas, en ese orden o en el contrario.

A lo largo de doce capítulos, el autor desmonta la teoría más extendida de la sobremesa española —«tuvo suerte»— con la paciencia de un notario y la frialdad de quien ya sabe cómo termina la partida. Hay datos, hay actas homologadas y hay un capítulo entero dedicado a las excusas ajenas, ordenadas alfabéticamente por respeto al esfuerzo de sus autores.

La crítica lo ha descrito como «insufriblemente verificable». El autor ha agradecido la primera palabra y enmarcado la segunda.

  • Editorial · Ediciones La Mesa Alta
  • Páginas · 312 (y ninguna de disculpa)
  • Edición · 7.ª, revisada tras cada título mundial
  • Depósito legal · En la vitrina, junto a los trofeos

Lo que la contraportada promete

  • Capítulos sobre cómo ganar antes de que el rival descubra que ya está perdiendo.
  • Lectura de mesa, pausa incómoda y administración profesional del silencio.
  • Recomendado para jugadores con ego resistente y pareja comprensiva.
Consultar disponibilidad

Índice comentado

Selección de capítulos aprobada por el gabinete editorial. Los títulos descartados eran aún menos diplomáticos.

  1. La humildad, esa gran desconocidaCapítulo breve por falta de material.
  2. Cómo leer una mesa sin que la mesa sepa leerSemiótica aplicada al descarte ajeno.
  3. El órdago como acto administrativoCuando envidar es simplemente tramitar.
  4. Tuve suerte: análisis forense de una teoría8.654 partidas de margen de error.
  5. El silencio y otras armas homologadasManual de pausas con intención.
  6. Epílogo para rivalesDos páginas. Suficiente.

La crítica dictamina

Reseñas recibidas, verificadas y —tras un cribado imparcial— unánimemente favorables.

Lo compré para encontrar un fallo en su juego. Lo terminé encontrando dos en el mío por página.
★★★★★Borjian PaulovN.º 2 del ranking, lector minucioso
Objetivamente insoportable. Objetivamente cierto.
★★★★★La Voz del TapeteCrítica editorial
Lo tengo en la mesilla. No ayuda a dormir, pero al menos sé por qué pierdo.
★★★★★James HerreringN.º 5 del ranking